Declaración conjunta sobre privacidad e imágenes generadas por Inteligencia Artificial

 


En el marco del Grupo de Trabajo sobre Cooperación Internacional para la Aplicación de la Ley de la Asamblea Global de Privacidad (GPA), diferentes autoridades en materia de protección de datos y privacidad, entre ellas, la Agencia de Acceso a la Información Pública de la República Argentina, emitieron una Declaración Conjunta alertando sobre los riesgos asociados al uso de sistemas de inteligencia artificial capaces de generar imágenes y videos realistas de personas sin su consentimiento.

El foco de la preocupación está puesto en el crecimiento de herramientas -muchas de ellas integradas en redes sociales- que permiten crear contenido falso pero verosímil, incluyendo imágenes íntimas no consentidas, material difamatorio o representaciones engañosas de personas reales. Este fenómeno, advierten, puede tener consecuencias especialmente graves para niños y otros grupos vulnerables, al facilitar situaciones de ciberacoso, explotación o daño reputacional.

Frente a este escenario, los reguladores recuerdan que el desarrollo y uso de estos sistemas debe ajustarse a las normas vigentes en materia de protección de datos personales y privacidad. Además, subrayan que la generación de ciertos contenidos -como imágenes íntimas sin consentimiento- puede constituir un delito penal en diversas jurisdicciones.

La declaración también establece una serie de expectativas para las organizaciones que desarrollan o utilizan estas tecnologías. Entre ellas, se destacan la necesidad de implementar medidas de seguridad robustas para evitar usos indebidos, garantizar transparencia sobre el funcionamiento y límites de los sistemas, ofrecer mecanismos eficaces para solicitar la eliminación de contenidos dañinos y adoptar protecciones reforzadas cuando puedan verse afectados menores de edad.

Finalmente, los organismos llamaron a una acción coordinada y urgente, promoviendo el intercambio de información entre reguladores y alentando a las empresas a trabajar de manera proactiva en el diseño de soluciones que incorporen la protección de la privacidad desde el inicio.

El mensaje es claro: la innovación en inteligencia artificial no puede avanzar a costa de los derechos fundamentales de las personas.